Project Backboard, rescatando las canchas de Basketball con Street Art

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Las canchas se convierten en obras de arte únicas

En Saint Louis, Estados Unidos se ha intervenido una cancha de baloncesto de la misma forma en la que se haría en un mural, pintándola de inicio a fin con el motivo de recuperar el espacio y hacerlo un centro más agradable para la vista de los habitantes.

Cortesía: Project Backboard

La cancha tiene una medida de 20,000 pies cuadrados y la intervención fue una idea del artista Daniel Peterson, que desde el 2015 utiliza las canchas de baloncesto como lienzos, con la intención de mantener activo el deporte en un proyecto llamado “Project Backboard”. El diseño es idea de William LaChance.

Cortesía: Project Backboard

La intención así mismo es convertir las canchas en obras únicas que aumentan el uso del parque, mejorando de esta forma su seguridad y creando interacción entre pobladores y visitantes que aportan de distinta forma al desarrollo de mejores barrios.

Pero este no es su único trabajo popular, de cierta forma, cada una de las canchas que se han intervenido gracias al proyecto, tienen una característica que los hace únicos y que provocan se quiera jugar basketball en ellas.

Cortesía: Project Backboard

En la cancha de Charjean Park en Memphis también se realizaron remodelaciones, las cuales dieron un estilo único a la cancha pintandole totalmente de azul y poniendo en los tableros elementos que representan al equipo local de basketball, Memphis Grizzlies.

Otros tableros en el mismo parque fueron intervenidos de forma psicodélica, mientras que algunos, tenían lineas que mantenían la esencia callejera del juego en el barrio, como si fuera una cancha deteriorada.

Cortesía: Project Backboard

Otra de las intervenciones más recientes fue en Los Ángeles, donde se pintó en un estacionamiento una cancha Pop-up en colaboración con Veniceball y Pigalle, donde los ingresos serán destinados para la reconstrucción de una cancha en Puerto Rico.

La intervención representa una ola y un sol con los colores de un atardecer, algo que representa la frescura del verano, clima perfecto para salir a jugar un partido amistoso.